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Sacos y bolsos 2014/15 de Pasito a Pasito. Consejos de una madre en apuros. Por Flor Enjuto.

SACOS Y BOLSOS DE INVIERNO 2014 2015 DE PASITO A PASITO

Soy de las que piensan que el año empieza en septiembre, imagino que porque los niños vuelven al colegio y una puede dejar de hiperventilar un rato y, de paso, organizar planes para volver a una rutina mejorada, que facilite una organización efectiva y que, por supuesto, es un fraude. Que los planes y la maternidad son conceptos incompatibles como dieta hipocalórica y doble de caramelo.

A mí, por supuesto, que vivo en un agotamiento crónico y lo mismo te meto unos calcetines en la nevera que me dejo las llaves puestas, los planes nunca me funcionan, así que soy de lanzarme a los hechos para intentar mejorar un poco mi vida. Que mejorar tampoco es tan complicado cuando una ya ha tocado fondo con pelirrojos insomnes y víricos y una ingesta diarias de 1.000 míseras calorías en el buche.

Así, que para mejorar mi vida y la del pobre Cigoto, he decidido hacer una inversión en uno de los maravillosos conjuntos de Pasito a pasito 2014/15, que son tan bonitos, tan dulces y tan cuquísimos que quitan el sentido de la orientación y la ponen a una de buen humor de ver su carrito tan precioso y tan conjuntado y sin resto de gusanitos o piruletas.

Pero lo fundamental, al menos en nuestro caso, es contar con un bolso para poder meter todas las cosas del pelirrojo y no andar con el minibolso que tenemos ahora en el que no nos cabe el equipaje -que es como el baúl de la Piquer- con el que hay que salir cada día y que nos obliga a llevar en una o dos bolsas del súper lo que ya no cabe en el bolso, como si una fuera una mendiga neoyorquina con Síndrome de Diógenes.

Así que me he decidido a encarar el otoño tirando a la basura el minibolso y las bolsas reutilizables y depresivas, y darle un baño de estilo a mi carro con Pasito a Pasito. Eso sí, ahora toca elegir y no sé si decirme por uno de la colección Atelier, con sus mini topitos y sus diferente versiones y tamaños, y ya de paso hacerme con un cambiador y un porta biberón a juego para ser la más molona del parque, o mejor coger uno de la colección Nursery, con sus multibolsillos para no andar como las locas buscando el chupete cuando el nene entra en bucle de violencia callejera, o uno de Cupcake, que son acharolados y por tanto fáciles de limpiar, con los cochinos que son mis pelirrojos, o de la It baby o, mejor aún, de la colección Montblanc que son acolchaditos y divinos de la muerte. Y de todos ellos hay varios modelos, tamaños y colores para que cada mamá encuentre su opción ideal.

Colección Cupcake

cupcake pasito a pasito

Colección Atelier

Colección Nursery

Colección It Baby

Y si por sí mismos no fueran ya una monería, existe la opción de contar con una funda para la sillita a juego, con los mismos estampados y diseños para pasear como una celebritie y ser la envidia del barrio. Muero de la emoción.

Yo voy a hacer ya mi pedido para que me lleguen antes del frío y así cumplir mi primer plan del otoño. El segundo era perder dos tallas de pantalón, pero me da que ése igual lo descarto. Que enfrentarse a la maternidad sin carbohidratos es jugarse la cordura. La poca que me queda, quiero decir.